Castañas

Castañas

Forman parte de la familia de los frutos secos como las nueces, las avellanas y las almendras. Pero las castañas tienen menor contenido en grasas y un alto contenido en agua, haciéndolas menos calóricas que el resto de frutos secos.

Son muy ricas en hidratos de carbono (la mitad de su composición), convirtiéndolas en un alimento muy calórico, ideal para deportistas y para todas esas personas que tienen que combatir el frío en otoño e invierno.

Tienen Vitamina B (si las consumimos crudas), potasio y hierro. El potasio es importante para controlar la retención de líquidos y evitar la hipertensión. Y el hierro contribuye a la producción de hemoglobina.

Se puede consumir en varias formas: frescas, secas, harina de castañas, almibar, marron glacé, crema de castaña, etc, especialmente indicada para celiacos al no contener gluten.

En la época actual el consumo de la castaña ha variado. Se está utilizando mucho en repostería y en fresco, en los famosos "magostos", que se realizan en muchas localidades de España durante los meses de octubre, noviembre y diciembre. Es tradición ver en Madrid (por ejemplo) a castañeras vendiendo en la calle castañas asadas. La castaña asada ha vuelto y con una gran aceptación. Está adquiriendo mucha importancia el consumo de las castañas ecológicas, que son las que se producen con ausencia total de insecticidas. Hay que decirle al consumidor que cuando las adquieran pidan que tengan certificado ecológico, para asegurarse que realmente son ecológicas.

Actualmente y gracias a su transformación, podemos disfrutar de la castaña berciana más allá de su periodo de recolección. Así podremos utilizarla en repostería y en la cocina, como acompañamiento a otros productos como la carne o los platos de caza.

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